SIENDO EL SACERDOTE DE TU HOGAR
por Ricardo Murphy


Ingles

No tenemos una falta de sumisión en nuestras iglesias, sino tenemos una falta de liderazgo. En muchas familias, la mujer se comporta como cabeza de la casa, porque el hombre no lo es.

¿Por qué? Porque los varones no han sido enseñados cómo ser varones. Nuestra sociedad ha dibujado un cuadro de hombres como idiotas ineptos, incompetentes que necesitan que una mujer les muestre cómo verter agua fuera de sus botas antes de ponerselas. Si no me cree, simplemente mire cualquier programa de televisión hoy

La mayoría de las mujeres no desean ser el líder. Sí, hay aquéllas que son controladoras y manipuladoras, y nosotros trataremos de ellas más adelante. Sin embargo, la mayoría de las mujeres que ejercen el mando de sus familias lo hacen así debido a un vacío de buen liderazgo. Cuando el hombre interviene, y toma su papel, ellas están muy dispuestas a renunciar su control del hogar.

Hay dos papeles mayores que tienen los varones dentro de sus matrimonios; aquel de sacerdote de su hogar, y aquel de ser lider/sirviente.

HOMBRES COMO SACERDOTES

Los hombres se han llamado para ser los sacerdotes de su casa. Como tales, el sacerdote del Antiguo Testamento sirve como un ejemplo de lo que nosotros debemos hacer. Había varias cosas que un sacerdote tenía que hacer, que nosotros hoy, también necesitamos hacer.

En primer lugar, un sacerdote tenía que guardarse impoluto por el pecado. Puesto que él tenía que hacer sacrificios para el pueblo, no podía estar en un estado de pecado. Cada vez que un sacerdote venía a servir, la primera cosa que hacía era hacer expiación para su propio pecado, antes de estar en un lugar para interceder por otros. Si el sumo sacerdote estuviera en pecado cuando él entraba en el Santo de Santos, él se moría.

En nuestras familias, debemos seguir el ejemplo de Cristo. Cuando nuestras esposas se esfuerzan por someterse a nosotros, debemos ser tanto como Jesús, que ellas están sometiéndose a Él. Así como Jesús estaba sin pecado, debemos esforzar también estar sin pecado.

Expiación

En el culto del Antiguo Testamento, una de las funciones principales del sacerdocio era ofrecer sacrificios para la expiación de las personas por sus pecados. Ellos recogían los sacrificios y ofrendas de las personas, y se los daban a Dios, guardando la porción para sí mismos que Dios había ordenado.

Afortunadamente para nosotros, Jesús ha hecho el uno y único sacrificio por nosotros. Ya no tenemos que matar animales para traer la sangre antes del altar de Dios. Todo lo que tenemos que hacer es arrepentirnos y pedir perdón, ya se concedió. Nuestros niños necesitan vernos como vasos deseosos, rápidos a arrepentirse y pedir el perdón de Dios. Sólo a través de nuestro ejemplo, aprenderán a volverse a Dios, en vez de huir de Él.

Nuestras ofrendas hoy en día son o ofrendas financieras, o ofrendas de tiempo (pasar tiempo sirviendo al Señor en la iglesia local). Cuando somos negligentes en dar a Dios lo que pertenece a Él, estamos robando a nuestras familias de las bendiciones que Él tiene en reserva para ellos. Es Dios que nos da la habilidad de ganar la riqueza que se usa para proveer por nuestras familias (Deu 8:18). Ninguno de nosotros es capaz de hacerlo por nuestra propia fuerza.

Oración & Intercesión

Las mujeres tienden a ser más cómodas al orar, que son los hombres. Por alguna razón, los hombres tienden a dejar este área a sus esposas. Sin embargo, como sacerdote, el hombre debe ser el guerrero número uno de la oración familiar.

"Pero quiero que sepáis que la cabeza de todo hombre es Cristo; y la cabeza de la mujer es el hombre; y la cabeza de Cristo es Dios" (1 Cor 11:3). Como cabeza, los hombres están en una posición extraordinaria de oración. Ellos, y sólo ellos, pueden ofrecer protección y cubrimiento de oración a sus esposas y niños. Nadie sino él, está en la extraordinaria posición para ofrecer esa protección.

Satanás desea atacar y destruir su familia. "O cómo puede alguien entrar en la casa de un hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no lo ata? Y entonces saquerará su casa" (Mat 12:29). Cómo lo liga Satanás a usted? Impidiéndolo orar. "Porque nuestra lucha no es contra carne y sangre, sino contra los principados, contra potestades, contra los poderes de este mundo de tinieblas, contra las huestes espirituales de maldad en las regiones celestes" (Efe 6:12). Esta batalla es una que sólo puede ser ganada por la oración. No importa tan fuerte es un hombre físicamente, no importa tan bueno es un luchador en el físico, él no puede emplear esto a proteger a su familia. Sólo al batallar en oración pueden los hombres proteger de verdad a sus familias.

Enseñaza

Una exigencia de los sacerdotes es que sean expertos en la Palabra de Dios. Cuando las personas necesitan instrucción en los caminos de Dios, son ellos quien deben hacerlo. Cuando "el libro de la ley" se encontró en Ezra, fue Ezra, actuando como sumosacerdote que se lo leyó al pueblo.

En nuestras familias, no es la responsabilidad de la mujer enseñar a los niños sobre los caminos de Dios, es el hombre. Sí, la mujer puede ayudarle con la instrucción, pero si el hombre no toma el papel principal, los niños no lo tomarán en serio. Si ellos no ven a su padre leyendo la Biblia, ellos no la leerán tampoco. Aun cuando la mamá estudia la biblia regularmente, si el papá no lo hace, ellos verán que ellos no tienen que hacerlo tampoco.

En Israel antiguo, fue el hombre que enseñó la Palabra de Dios a su familia. Incluso en tiempos más recientes, las personas judías tienen todavía su culto familiar centró alrededor del papel del padre. Todas las festivales judíos que Dios estableció, estan celebrados en el hogar, dirigidos y enseñados por el padre.

Paul escribió "las mujeres guarden silencio en las iglesias ...y si quieren aprender algo, que pregunten a sus propios maridos en casa..." (1 Cor 14:34-35). Una parte de su lógica fue porque la sinagoga judía podía ser un lugar muy ruidoso, mientras ellos discutieron las escrituras, buscando a entenderlas. Ya que las mujeres y los varones se sentaban separadamente, esto causaría una perturbación a una mujer preguntarle a su marido al otro lado del cuarto. Sin embargo, Pablo también le hace muy claro que una mujer debe preguntar a su marido, aprendiendo de él.

HOMBRES COMO LÍDERES

Dios les ha dado a los hombres la responsabilidad de ser la cabeza de la casa. Yo enfatizo la palabra "responsabilidad." No es que los hombres tienen privilegios especiales. Es que tienen un trabajo para hacer, en que ellos responderán a Dios.

Cualquiera que de verdad sabe algo sobre la dirección sabe que el dicho viejo, "el que tiene autoridad tiene privilegios" es farsante. Hay muy pocos, si cualquieras, privilegios que van con la autoridad, y los privilegios que podrían existir, no compensan por la carga de responsabilidad de ninguna forma. Si uno se preocupa más sobre tomar esas ventajas, que en tomar las responsabilidades, ellos no pueden dirigir de cualquier manera, porque nadie los seguiría.

¿Qué es el Liderazgo?

El liderazgo es el proceso de inspirar a las personas para lograr una meta común. En el ejército, esa meta común es la misión. Tomando la próxima colina, defendiendo su sitio, o destruyendo algo que pertenece al enemigo. En el negocio, esta meta puede incluir haciendo una ganancia, satisfaciendo al cliente, o teniendo el mejor producto en el mercado. En una familia, la meta es sirvir a Dios y criar a nuestros niños.

Un verdadero líder es un sirviente. Jesús, mientras celebraba la última cena de Pascua con sus 12 discípulos escogidos, asumió el papel de un sirviente, y lavó sus pies (Jua 13:4-14). No sólo actuó Él como un sirviente, sino que el trabajo que Él escogió hacer como un sirviente quedaba normalmente para el sirviente más bajo de la casa.

Hay cuatro requisitos para ser lider:

  • Un lider debe tener una vision.

  • Un lider debe hacer decisiones.

  • Un lider debe ser responsable.

  • Un lider debe estar al frente.

Dirijir y Guíar

Para dirigir a alguien, debe tener una visión. Si no, usted está llevando a su familia a un hoyo. "Donde no hay visión, el pueblo desenfrena: pero bienaventurado es él que guarda la ley" (Pro 29:18). Dios tiene una tarea para su familia, algo que Él lo ha llamado hacer, no sólo a usted como un individuo, sino su familia también.

La dirección requiere tomar el tiempo para recibir el plan del comandante. Dios, como el general del ejército, tiene que darle el plan. Usted debe oírlo, y entenderlo, antes de que pueda llevarlo a cabo.

Dios también tiene una visión para cómo su familia debería funcionar. Él ha escrito ese plan en su Palabra. Un buen líder estudiará el plan, asegurándose que lo entiende, antes de traer el plan a su pueblo. Usted debe estar seguro del plan, seguro de cada detalle. Por otra parte, usted no puede dar dirección y guía adecuada. Un plan que no se presenta en una forma clara y definida, no será seguido. No hay ninguna razón para seguirlo, porque el líder no está seguro de a donde va.

Liderazgo y Responsabilidad

Como líderes, los hombres son responsables a Dios por todo lo que pasa en sus familias. No trate decir a Dios que usted lo delegó a su esposa, Él no le escuchará. Usted es él que Él sostiene responsable. Si sus niños acaban cayendo en pecado, porque ellos no han sido enseñados a seguir Sus caminos, Dios no le preguntará a su esposa, Él le preguntará a usted. Si usted no los ha enseñado, su sangre estará en sus manos.

Proverbios 22:6 dice: "Enseña al niño el camino en que debe andar: y aún cuando sea viejo, no apartará de él". No hay la palabra "quizás." Dios ha construido un mecanismo de entrenamiento en nosotros que nos causa devolver a los caminos que aprendemos como niños.

La cosa interesante, es que el libro de Proverbios está escrito a los hombres. Salomón quien de fue más sabio de todos los hombres (1 Rey 4:31), escribió Proverbios como instrucción a sus hijos. "Oye, hijo mío, y recibe mis palabras; y muchos serán los años de tu vida". (Pro 4: 10) y "Escucha, hijo mío, y sé sabio, y dirige tu corazón por el buen camino" (Pro 23:19). El entrenamiento de los niños es la responsabilidad del hombre. Él puede tener la ayuda de la esposa, pero él es quien es responsable a Dios.

Todo lo que pasa en la casa es la responsabilidad del hombre. Cuando hay un problema, depende de él averiguar la raíz del problema, y arreglarlo.

Si la casa no se mantiene limpia, no es la falta de la mujer, es la falta del hombre. Pues, ella podría ser quien realmente hace los quehaceres domésticos, pero es él quien decide el nivel de limpieza que es aceptable. Si a él no importa, ella probablemente no hará más que lo necesario. Pero, si él pone un critero alto, ella hará todo lo que pueda para cumplírselo.

Lidereres en Frente

Dirigir requiere estar al frente. Es imposible dirigir viniendo atrás. Todo lo que puede hacer es empujar. Cuando intenta dirigir lleno atrás, usted no puede mantener la visión o la dirección. Al final, termina siguiendo a aquéllos que usted ha puesto adelante.

Cuando usted se queda delante, usted establece un ejemplo. Sus niños quizá, no escucharían a lo que usted dice, pero puede estar seguro que ellos están mirando lo que hace. Lo mismo sucede con su esposa. Usted puede decirle que espere que ore y estudie la Biblia, pero si usted no lo hace igual ella tampoco no lo hará. Ella ha sido diseñada por Dios para ser una seguidora, y seguirá en cualquier dirección que usted la lleva.

Cuando usted está delante, gana respeto. Aquéllos que están siguiendo lo admirarán como un ejemplo, y desearán ser como usted. Esto le da la habilidad para amoldar y formarlos, enseñandoles las lecciones que usted ha aprendido.

Este enseñanza vino de nuestro libro "Y Dios Creó el Sexo" pulse aqui para mas información sobre este libro.

Copyright © 2003 por Richard A. Murphy, Maranatha Life Todos derechos reservados.